Más de 15 años diseñando, regenerando y acompañando procesos desde la práctica real.
Desde los primeros diseños en 2008 hasta la creación y gestión de ecoasentamientos, mi camino ha sido integrar tierra, hábitat y conciencia en una misma mirada.
Hoy, toda esa experiencia se pone al servicio de procesos de regeneración personal y territorial.
Regenerador
Regenerar la tierra es regenerar la vida.
Acompaño procesos de recuperación de suelos y ecosistemas degradados, creando espacios fértiles, diversos y resilientes.
Trabajo desde lo local, utilizando los recursos del propio entorno para devolver vida donde ha sido dañada.
No trato solo de producir, sino de restaurar el equilibrio entre las personas y su territorio.
Bioconstructor
Construir en coherencia con el lugar y con la vida.
Ya sea paja, tierra, caña, cal… aquel elemento que se aprecie estar en el entorno, es el ingrediente perfecto para generar hábitats y hogares bioclimáticos y saludables.
De la construcción, ejerzo también las labores de fontanería, electricidad, soldador, radiestesista para determinar las ubicaciones preferentes…
Desde el primer hogar que construí al completo con alpacas de paja de 130m2 hasta el domo realizado mediante Ytong de 8m de diámetro, he ido construyendo hornos solares, hornos de leña, tahonas, establos…
Caminante Itzachilatlan
Una mirada que integra lo visible y lo invisible.
Tomando la llama del fuego sagrado de Itzachilatlan a través del abuelo Jose Manuel Dugo, estoy recorriendo el camino ancestral de los nativos americanos, conectándolo con la sabiduría ibérica a través de la Búsqueda de Visión de la Abuela Margarita, la Navegación Mariana de la Laia Pilar y la Danza de la Tierra de la abuela Amparo como fuentes principales de inspiración vivencial.
Actualmente realizo los cuidados de hombre medicina en el Temascal construido en el ecoasentamiento Buenviví.
Este trabajo no es ritual aislado, sino una forma de profundizar la relación con la vida, el territorio y uno mismo.
Con Corazón
Todo este trabajo nace de una misma raíz.
No son disciplinas separadas, sino expresiones de un mismo propósito:
Regenerar vida, acompañar procesos y construir espacios donde lo humano y lo natural vuelvan a encontrarse.






